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Querida amiga, querido amigo, Al celebrar la Semana Laudato Si’, recordamos que cuidar de nuestra casa común no es solo una idea, sino una llamada a la acción, especialmente en los contextos más frágiles y difíciles. Hoy en día, vivimos en un mundo marcado por una creciente inestabilidad y conflictos. Esta realidad se vive con especial intensidad en Sudán del Sur, donde la situación de inseguridad y violencia interna se está intensificando una vez más, y el miedo y la incertidumbre se están convirtiendo en parte de la vida cotidiana de muchas comunidades. Y, sin embargo, incluso en estas circunstancias tan difíciles, la tierra sigue ofreciendo vida. En comunidades como Riimenze, donde se lleva a cabo nuestro Proyecto de Agricultura Sostenible, el vínculo entre las personas y la tierra es inmediato y esencial. Cuando se cuida la tierra, esta se convierte en una fuente de alimento, dignidad y esperanza, incluso en medio de la crisis. Qué alegría ver a madres e hijos celebrar cuando reciben suplementos nutricionales preparados con los productos cultivados en nuestra granja. Qué alegría ver que la tierra cultivada por las familias vuelve a florecer, sabiendo que lo que crece hoy seguirá dando vida en el futuro. Qué alegría ver a las familias dedicadas a la agricultura y la ganadería celebrar sus productos, compartirlos con sus comunidades y generar ingresos para apoyar la educación de sus hijos. Este es el significado más profundo de nuestra celebración de esta semana: ¡El don de nuestra Casa Común! Un don que sigue ofreciéndonos. No dejamos de sorprendernos ante cómo este silencioso milagro se va revelando cada día. Lo vemos en los ojos de las madres, de los niños, de los agricultores… Lo sentimos en nuestros corazones. ¡Por eso celebramos! Porque, a pesar de todo, la guerra no puede arrebatarnos este regalo. Y seguimos comprometidos, con perseverancia y energía, a cuidarlo, siempre. El cuidado de nuestra casa común es lo que nos ayuda a convertir lo que la tierra ofrece en vida, incluso allí donde la vida corre mayor peligro. La tierra nos recuerda que, a pesar de todo, la vida perdura. Y con la vida, hay esperanza y la certeza de que, caminando y trabajando juntos, podemos marcar la diferencia. Gracias por caminar con nosotros, por apoyarnos, por preocuparos y por seguir estando al lado del pueblo de Sudán del Sur. Con gratitud y oración, Hno. Emili Turú Rofes, fms Presidente de Solidarity with South Sudan
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Date Published:20 May 2026 Author:Solidarity Team Article Tags: Noticias, Sudán del Sur, Solidarity, Contribuir, Objetivos de Laudato Si’, Madre Tierra, Semana de Laudato Si’, Agricultura sostenible, Misión |












