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Una vida dedicada a la fe: el camino inspirador del catequista Gedio Omigi Fastino

 

«No teníamos pastores, y sin embargo nunca perdimos nuestra fe».

Hay encuentros que dejan una huella imborrable en el corazón. Durante el Programa de Formación Avanzada para Catequistas (Advanced Catechists’ Formation Programme), organizado por Solidarity with South Sudan en junio de 2026, tuve el privilegio de conocer a un testigo de la fe tan extraordinario: el señor Gedio Omigi Fastino, catequista veterano de la diócesis de Torit.

Nacido en 1955, el Sr. Fastino sirve fielmente a la Iglesia desde 1972, habiendo dedicado más de 53 años de su vida al anuncio del Evangelio. Escuchar la historia de su vida fue profundamente conmovedor. Sus años de servicio equivalen casi a mi edad, y su compromiso inquebrantable se ha convertido en un testimonio vivo de lo que significa permanecer fiel a Cristo a través de todas las pruebas.

Una fe puesta a prueba por la guerra

Mientras compartía su testimonio personal, quedó clara una verdad: la fe es más fuerte cuando se vive en los momentos difíciles. Durante los años de la guerra civil, las familias fueron desplazadas, las comunidades se dispersaron y muchas iglesias se quedaron sin obispos ni sacerdotes. La comunicación se había vuelto imposible y muchos creyentes se sentían abandonados. Al recordar aquellos años dolorosos, el Sr. Fastino dijo:

«Hubo momentos en los que estuvimos separados de nuestros obispos y sacerdotes. No teníamos guía, no teníamos pastores y no teníamos liderazgo. Pero seguimos adelante. Algo dentro de mí seguía impulsándome a permanecer fiel. Mi único deseo era mantener a nuestro pueblo unido en la fe y preservar la Iglesia».

Esas palabras sencillas pero poderosas reflejan el corazón de un verdadero catequista: un siervo que se mantiene firme incluso cuando las circunstancias se vuelven insoportables.

Una formación que ha sentado unas bases sólidas

El Sr. Fastino atribuye su perseverancia a la sólida formación que recibió de los obispos y sacerdotes que le formaron en sus primeros años. Con gratitud, recordó:

«Aprecio profundamente la formación que nos impartieron nuestros obispos y sacerdotes. Eran personas dedicadas y comprometidas. Nos proporcionaron una sólida formación básica que nos preparó para afrontar cualquier reto».

Su compromiso con la formación se reforzó aún más cuando completó con éxito un curso de formación para catequistas de seis meses de duración en el Centro Catequístico de San Pedro de Juba, el 15 de diciembre de 1978. El programa incluía Sagrada Escritura, Teología Pastoral, Doctrina Cristiana, Liturgia, Historia de la Iglesia y Desarrollo Lingüístico, lo que le proporcionó una sólida base teológica y pastoral para su ministerio de toda una vida. Esta formación reglada se convirtió en la piedra angular de su extraordinario servicio a la Iglesia durante más de cinco décadas. Esa base le permitió no solo mantenerse fiel, sino también convertirse en una fuente de fortaleza para innumerables personas.

Un discípulo de por vida

A pesar de sus más de cincuenta años de servicio, el Sr. Fastino sigue buscando formación con una humildad extraordinaria. Al reflexionar sobre el programa, ha comentado:

«Después de muchos años, he vuelto a participar en una formación tan significativa. He participado en la formación organizada por Solidarity with South Sudan en 2025 y estoy agradecido de estar de nuevo aquí. Este programa renueva mi conocimiento del Catecismo y refuerza mi espíritu de compromiso».

Su deseo de seguir aprendiendo nos recuerda que la formación es un camino que dura toda la vida.

Consciente de la importancia de la formación continua, Gedio Omigi Fastino asistió al Taller de Formación de Catequistas en la parroquia de Lobone Palotaka, diócesis de Torit, del 9 al 14 de diciembre de 2002. Durante esta formación intensiva, profundizó en su conocimiento de la fe católica a través de estudios sobre el Catecismo, los sacramentos y los mandamientos, la liturgia, la homilética y el liderazgo. Esta formación le ha dotado de las competencias espirituales y pastorales necesarias para servir a la Iglesia de manera más eficaz y ha reforzado su compromiso de toda una vida con el anuncio del Evangelio y el acompañamiento de las comunidades cristianas con sabiduría, dedicación y fe.

Hablando con gran afecto, recordó al difunto obispo Paride Taban, a quien describió como un padre para todos los catequistas.

«El obispo Paride Taban sentía un cariño especial por los catequistas. Valoraba mucho nuestro ministerio. Nos proporcionaba uniformes y tarjetas de identificación, reconociendo así nuestro servicio y otorgándonos dignidad dentro de la Iglesia».

Este reconocimiento ha inspirado a generaciones de catequistas a seguir sirviendo con dedicación y orgullo.

Un testimonio vivo para la Iglesia

Quizá el momento más emotivo fue cuando miró a su alrededor en la aula de formación, llena de catequistas más jóvenes. Con una sonrisa de alegría, dijo:

«Hoy me siento orgulloso de estar aquí porque muchos de los catequistas que participan en esta formación han sido formados y animados por nosotros. Ahora estamos cosechando lo que sembramos hace muchos años».

Sus palabras captan magníficamente el legado de un servicio fiel: las semillas plantadas con sacrificio siguen dando fruto en las nuevas generaciones.

Conocer al Sr. Gedio Omigi Fastino fue mucho más que una entrevista: fue un encuentro personal con un testigo vivo de la esperanza, la perseverancia y el compromiso misionero.

Su historia nos recuerda que la Iglesia sigue manteniéndose firme gracias a hombres y mujeres corrientes que dedican en silencio su vida a Cristo y a su pueblo. A través de guerras, desplazamientos, incertidumbres e innumerables dificultades, catequistas fieles como el señor Fastino han mantenido viva la llama de la fe.

Mientras la Iglesia en Sudán del Sur continúa su camino hacia la paz y la renovación, que su testimonio inspire a los jóvenes catequistas a abrazar su vocación con valentía, humildad y un compromiso inquebrantable.

«La fuerza de la Iglesia no se mide solo por sus edificios, sino por los corazones fieles que siguen proclamando a Cristo, incluso en los momentos más oscuros».

A cargo de: P. Christy John, CMF

Project Manager – Solidarity Pastoral Service, Sudán del Sur

Date Published:

18 September 2026

Author:

Father Christy John, CMF – Solidarity Pastoral Service Project Manager

 

 

Article Tags:

Noticias, Sudán del Sur, Blog, Solidarity, misión, fe, catequistas

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